Carlos J. Ponferrada Abrisqueta nació en el seno de una familia cordobesa sin tradición en lo que se refiere a los caballos.

Sin embargo, desde que recuerda, siempre ha sentido una irrefrenable necesidad de estar con ellos. Siempre los ha admirado. Su único deseo infantil fue subir, aunque sólo fuese un segundo, a lomos de uno de esos maravillosos animales.

A la edad de 10 u 11 años, pudo hacerlo. Sólo un segundo. Con su deseo cumplido, su pasión se acrecentó tanto que en su vida ya no había más sitio para nada que no fuesen los caballos.

Desafortunadamente, en su familia no había posibilidades de adquirir caballos y en su entorno no era sencillo adquirir la formación necesaria en materia de equitación. En ese momento se sembró la semilla de lo que sería una constante en su vida: se convirtió en autodidacta.

Gracias a eso, se crea esta compañía, para tratar de evitar los errores que él cometió, acelerar el aprendizaje que a él tanto le costó y transmitir a todos los que se interesen, su pasión por los caballos así como una manera diferente de hacer las cosas con estos animales.